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11.08.2009




Como han podido darse cuenta los asiduos seguidores de este blog (que no han de ser muchos) últimamente he estado subiendo una entrada por semana; ya sea por hacerlo hábito, ya porque solamente los fines de semana tengo a mi disposición el internet en casa. Y ustedes dirán ¿y a mí que me importa eso? no lo sé, por ahí pudiera andar algún morbosillo al que sí le importara; en fin, en esta ocasión haré una excepción y colgaré dos entradas.

Ya en esta semana, el jueves para ser precisos, me entregarán mi librito y espero que sean bastantes ejemplares ya que me interesa regalar algunos,en fin estoy feliz por eso, lo presentaré en la feria del libro del estado y espero sea la primera de muchas presentaciones. Por otro lado los Parientes y Vecinos el grupo de "musica melodramática popular" (nombre que vi en el myspace y me encantó) que formé junto con Josué Madrigal y compañía ya va adquiriendo forma y pronto espero poder
colgar las primeras fechas para que esos lectores asiduos imaginarios que me he creado puedan estar al pendiente. Ayer mismo estuve ensayando con ellos en la famosísima casa de la abuela, luego de pasarme el viernes leyendo poesía y un libro de Sergio Pitol que no resultó ser la gran cosa fue, como siempre, un regalo para mí, echarme unas rolas con los muchachones esos.

Hoy me corté el pelo, he vuelto a ser un chico decente, al menos en apariencia... me compré unos tenis, ya saben, trivialidades, quizá beba unas cervezas antes de que comience la semana y el lunes venga a instalarse en la casa de los días con todos sus cuchitriles, qué más puedo decirles... la siguiente semana espero subir alguna entrada con fotos y algún videillo del evento donde leerán los ganadores de los premios de literatura  Michoacán.

Por cierto, recibí un mail muy chistoso que aseguraban estaba escrito por Pedro Ferriz de Con; en el correo nos invitaba a hablar "correctamente" nuestra lengua poniendo ejemplos de las más variadas formas en que la gente común deformaba el idioma, yo, furioso, por supuesto, respondí el mail a todos los incautos lectores a quienes también se los habían mandado y rebatí podría decirse que casi con fanatismo el derecho que tiene mi lengua para evolucionar y transformarse y el derecho que tiene la gente para utilizarla como se le de la gana... vaya asté a saber.

güeno, yo me despido.

11.06.2009

¿Has soñado alguna vez con este hombre? (cuento)




Parado, solamente mirándola, del otro lado del espejo. Ella, peinándose sus cabellos breves con un cepillo azul, azul como la luz que entraba por la ventana junto con el viento que levantaba la cortina azul, del mismo color de la cama donde ahora ella recostaba su espalda y reía, reía otra vez, como la última vez que él estaba ahí, mirándola, detrás del espejo, mirándola solamente, sin atreverse a traspasar esa barrera. El cristal húmedo se derretía, azul cristal que caía y manchaba sus pies, los pies de él, calvo, pequeño, con una sonrisa tímida rasgándole la cara. La última vez que cerró los ojos, en el  hospital, lo hizo consiente que no los volvería a abrir y miró su propio cuerpo perderse entre las sábanas blancas y luego ir desapareciendo entre nubes y borrosas imágenes de toda su vida. Él tenía nombre, lo había olvidado pero lo tenía, ahora ya nadie podía llamarlo de alguna manera por que nadie compartía su soledad, vagaba lento, sin prisa, con los ojos bien abiertos eternamente, mirando, viéndolo todo como ahora, viéndola a ella desnudarse y contar las mariposas brillantes que entraban por su ventana, contando él también cada nuevo sueño que compartían, o que él compartía con ella sin que ella se diera cuenta.

Pero esa noche habría de mirarlo. 

En su intento por atrapar uno de esos bichos con alas de ganso que acostumbraban perturbar su risa justo a la mitad del sueño, fue a dar de bruces frente al espejo, rió, rió más por su bobería, se levantó empujada por dos pequeñas manos que la tomaban de la cintura desde atrás, asustada, no, esa no era la palabra, sorprendida por la intromisión de unas manos ajenas a su sueño giró el cuello y con esto quedo de frente a esos dos largos y brillantes ojos que la habían espiado tímidamente, no dijo nada, salto y cayó justo al lado de la cama, la cual se disolvió hasta dejar la habitación vacía, sólo estaban ahora ella y él, separados por un espejo. No dijo nada, la miraba y se untaba el sudor de sus manos en su pantalón, ella quiso preguntarle quién era, qué hacía ahí en su recurrente irrealidad; pero no se atrevió, quiso más bien abrir los ojos, deshacerse de la expresión de horror que le causaba aquel hombre chaparro y calvo que la miraba y esbozaba una sonrisa tímida. Pero no podía, los ojos se cerraban pero eran parpados transparentes los suyos, parpados de sueño. Seguía clavada en aquella que antes fuera una habitación, con los ojos bien abiertos como los de aquel que la miraba, se imaginaba pataleando, en su cama, en la real, esperando que alguien viniera a rescatarla, que la tomara por los hombros y le sacudiera aquel sueño que había dejado de ser suyo.


Él se acercó, lento, para no asustarla, cuando una de sus piernas cruzo el cristal ella empezó a desvanecerse, suavemente, con las manos en su cara horrorizada se fue yendo de la mirada fría de aquel hombre.


Triste, sin poder hacer nada, se fue; otro sueño lo esperaba, había quedado de verse con aquel hombre que le prometió platicar con él todos los fines de semana – Los demás días no- dijo- Ya los he reservado para la mujer de mis sueños, nada que ver con mi esposa, mi mujer perfecta es linda, bajita, con buenos pechos, siempre me escucha hasta que despierto… pero con todo gusto puedo verte los sábados y domingos, hablaremos de lo que gustes, me agrada conocer gente como tú, seria, callada, que me escuche- . A él no le gustaba mucho conversar con ese tipo, a veces no acudía a la cita, prefería hurgar en las fantasías del hombre gordo que se imaginaba esbelto, de la secretaria que se soñaba teniendo sexo con su jefe, dominándolo hasta el punto de obtener un aumento, o a veces; se escondía en el armario de un niño que cantaba canciones de cuna a su mamá mientras dormía. 

No estuvo mucho tiempo en su cita, se despidió pretextando que le dolía la cabeza, pero a él no podía dolerle la cabeza, a él no podía dolerle nada, era una especie de fantasma, como la muerte. Un día se sorprendió al darse cuenta que había matado a un viejo, no pudo contener el infarto luego de verlo asomándose por debajo de su cama. En sus sueños el viejo acostumbraba mirar televisión y fumar, inhalando y exhalando el humo con sus pulmones oníricos, sanos; no como los que tenía por la mañana cuando despertaba. Al mirar esa cara humeante, con cejas densas y ojos largos quiso abrir los suyos, esconderse, pero cuando uno duerme no puede esconderse de nada.

Ya había otros imitadores, hombres parecidos a él que algunos habían inventado, creía haber escuchado algo: Por alguna razón habían visto su foto en algún lado (Internet, la televisión) y les había dado por recrearlo, hacerlo aparecer en sus sueños para unirse al grupo de los que ya lo habían visto. A él, eso no le molestaba, a veces espiaba y veía cómo algunos lo trataban como un dios mientras otros intentaban matarlo, si lo lograban no había problema, el clon no era él, no estaba cerca de serlo, el homúnculo podía retorcerse de falso dolor frente al morboso espectador que reía y gritaba que era un asesino, pero él no podía morir, ya había cerrado los ojos hace mucho y nunca más volvería a abrirlos.


Un escritor, incluso, le había propuesto contar su historia – Dime tu nombre, háblame, déjame darte forma con mis letras- le decía mientras él permanecía tieso, observando desde su trinchera detrás del espejo, no necesitaba decir nada, él sólo podía mirar y creer que lloraba cuando le tocaba en suerte caer en el sueño de un tal Gregorio donde siempre llovía.


Ni él mismo sabe a ciencia cierta por qué debe hacer esto, andar de un lado a otro, lento, sin prisa, husmeando en los ojos cerrados de los demás , más tarde volverá a encontrar a la muchacha del cuarto azul y esta vez hablará, le preguntará sobre si mismo, le pedirá que vuelva a crearlo, que lo haga parte de un solo sueño, del suyo, así quizás cuando ella, por la mañana, abra los ojos, él al fin pueda cerrar los suyos; y dormir, por fin, sin soñar nada.

11.01.2009

¿Has soñado alguna vez conmigo?





En internet hay un sitio donde aparece el dibujo de este tipo con la cabecera de ¿Has soñado alguna vez con este hombre? cada noche miles de personas sueñan con esta cara, aunque parezca algo que sólo puede haber salido de la cabeza de Gregorio P. en esta web afirman que todo comenzó cuando un terapeuta dibujo la cara de un hombre con el que el paciente había tenido sueños recurrentes, resulta que al mostrárselo a otras personas, también varios de ellos dijeron haber soñado con el mismo tipo. Hoy en día en el libro de visitas del sitio muchos visitantes admiten haber soñado con él, las teorías van desde un simple ente arquetípico hasta el mismo Dios, pero ¿Qué haría Dios teniendo relaciones homosexuales en el sueño de alguien que afirma ser ciento por ciento heterosexual? Al menos yo no me imagino al creador tan feo y calvo, ¿Se tratará entonces de un juguetón con oficio de místico que pasa sus noches irrumpiendo en sueños ajenos? Tiene cara de Nerd, sin duda; lo imagino frente a una computadora, eligiendo al azar en cual sueño irrumpir, con su catálogo de mundos virtuales (oníricos) quizá haciéndose una paja mientras mira el sueño húmedo de alguna cantante de moda... interesante el caso, al fin ¿Literatura metafìsica? ¿Realidad? Como sea, a mi sí me dejo pensando el chistecito, no he soñado con él y espero que si llego a hacerlo tenga a la mano una pistola de sueño para obligarlo a confesar - ¿Cómo te llamas?- le diría, y luego de presentarnos le metería un balazo, quizá el hombrecillo sólo viva en los sueños y al morir él, todos despertaríamos, felices, siendo nosotros mismos, como en nuestros propios sueños. 

10.24.2009

Nomás...


Jean Michel Basquiat

Aunque por acá no escriba nada; en el mundo, en la vieja realidad amarillenta siguen pasando cosas. Ustedes, mejor que yo las han de saber: El novel de la Paz para Obama, el de literatura, bueno, ni qué decir; Saramago publica Caín, nos suben los impuestos y nuestro bonito país sigue preparando sus eventos para el 2010... eventos en los que los borrachos consuetudinarios (me incluyo) habremos de gastar un "poquito" más para bebernos unos tragos apendejantes. Pero ¿Quién quiere hacerse pendejo, Mexicanos? O debería decir ¿Quién quiere hacernos pendejos? En fin, no escribo esta entrada para contestar a tan pertinentes cuestiones, yo nomás quiero decir que el mundo anda por ahí, por aquí, entre nosotros, y que aunque no escriba cosas por acá, cosas pasan y seguirán pasando.

El punto es, decir algo, escribir palabra tras palabra lo que pasa, lo que no pasa, lo que puede pasar, no sé... la vida, ese monstruo que nos seca la boca por las mañanas, se está escondiendo ¿En dónde? Yo el otro día me puse a buscarla pero se me atravesó un poemario de Ángel González y luego una antología de poesía española, ahora, en cuanto termine de leer La región más transparente continuaré mi búsqueda...

... no sin antes comer algo, quizá ir al cine con Zu y ver por fin Bastardos sin Gloria.

El mundo anda por ahí en toalla de baño, paseándose, sin rasurar, viéndonos inventándonos nosotros mismos, dándonos premios, subiéndonos los impuestos, caminando, caminando... con el mundo, de la mano.